Mix Flamenquito

jueves, 20 de febrero de 2020

* Noche Primera. DIEZ LIRAS PARA UN DESENCUENTRO DE ESPACIO Y TIEMPO. (Liras de la 1 a la 10)

* Noche Primera. DIEZ LIRAS PARA UN DESENCUENTRO DE ESPACIO Y TIEMPO.
(Liras de la 1 a la 10)

El tiempo se disuelve
en un soluto de espacio sin tiento
que se va y ya no vuelve
ni toma más asiento
que un disolvente polvo echado al viento.

Las moléculas de alma
se expanden rotas en el firmamento
y el amor se hace calma
en pared de aposento
o en sus huesos yertos sin movimiento.

Bocas agetreadas
escupen ideas como sarmiento
de alas apedreadas
sin ningún miramiento
por quienes carecen de sentimiento.

En la descansada hora
que es ajena al dolor y al sufrimiento,
el agua se acalora,
aplacando el tormento,
hasta verme, al fin, feliz y contento.

Con la piel despeinada
-y el cabello arrugado-, experimento
la palabra insesgada
que es vil presentimiento
en la historia que sólo a ti te cuento.

La enésima vez pasa
lo que no nos pasa en todo momento,... .
Y es que el amor abrasa
en llama y fuego lento
lo que tú sientes y lo que yo siento.

En gas cancerígeno
se articula la sed y el esperpento
de un brote de oxígeno
que cura el desaliento
en la tormenta de un mar que reinvento.

Cafetera escuálida
ebulle en el agua donde caliento
la vida en luz ávida
y el tostado pigmento
de charlas, café y desconocimiento.

Sumieres maestreados
en pilares de efímero cimiento
donde están noqueados
los días sin talento
y donde todo tiene fundamento.

Te huelo en la distancia
de un souvenir que es todo complemento
y, en mi perseverancia,
de nuevo te presiento
y te adulo sin desfallecimiento.




***


* Noche Primera. DIEZ LIRAS PARA UN DESENCUENTRO DE ESPACIO Y TIEMPO.
(Liras de la 1 a la 10)

El tiempo se disuelve en un soluto de espacio sin tiento que se va y ya no vuelve ni toma más asiento que un disolvente polvo echado al viento.
Las moléculas de alma se expanden rotas en el firmamento y el amor se hace calma en pared de aposento o en sus huesos yertos sin movimiento.
Bocas agetreadas escupen ideas como sarmiento de alas apedreadas sin ningún miramiento por quienes carecen de sentimiento.
En la descansada hora que es ajena al dolor y al sufrimiento, el agua se acalora, aplacando el tormento, hasta verme, al fin, feliz y contento.
Con la piel despeinada -y el cabello arrugado-, experimento la palabra insesgada que es vil presentimiento en la historia que sólo a ti te cuento.
La enésima vez pasa lo que no nos pasa en todo momento,... .Y es que el amor abrasa en llama y fuego lento lo que tú sientes y lo que yo siento.
En gas cancerígeno se articula la sed y el esperpento de un brote de oxígeno que cura el desaliento en la tormenta de un mar que reinvento.
Cafetera escuálida ebulle en el agua donde caliento la vida en luz ávida y el tostado pigmento de charlas, café y desconocimiento.
Sumieres maestreados en pilares de efímero cimiento donde están noqueados los días sin talento y donde todo tiene fundamento.
Te huelo en la distancia de un souvenir que es todo complemento  y, en mi perseverancia, de nuevo te presiento y te adulo sin desfallecimiento.

José Mateo Angulo García.
***


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