viernes, 21 de agosto de 2020

* Noche 22. DIEZ LIRAS PARA UN RAYO DE ESTRELLA BRADITA. (Liras de la 211 a la 220)

* Noche 22. DIEZ LIRAS PARA UN RAYO DE ESTRELLA BRADITA.
(Liras de la 211 a la 220)

Del incendio de un rayo 
 nacen nuevos humos desahogados
en los nidos de mayo
y aceitunos trucados
en deseos de cuerpos no abrazados.

En la caña mojada
quedan azúcares aletargados
con estupor en cada
esplendor verdeado
de urbes y de árboles soleteados.

Zócalos sin repliegues
colapsan a los soles festejados
provocando el despliegue
en días mutilados
que pasan sin ser vistos ni avistados.

Lapsus y errores plagan
lechos tectónicos atemperados
de tierras que consagran
versos armonizados
de´Spotify siempre sintonizado.

Brasa trémula abrasa
la estrella bradita, de envilesados
dulces - de miel y pasas -
que están encorsetados
en corsé y rayuela de enamorados.

Tan opaca fortuna
sólo es madreselva de ensangrentados
castaños de cuna
que quedan auspiciados
sin cultivo naíf ni decorado.

En la senda labriega 
quedan huellas de peatones yodados
que dan leve refriega
de ángel apoderado
 al campo yerto no fertilizado.

Cínico ensayo piensa en
perros, - de capitalismo -, ladrados,
de crucigrama y prensa, - en
bigotes plateados -,
de bombas turquesas que han explotado.

Hay un error residual
en ceniceros de humo anestesiados
y un riesgo virtual
de circunloquio de hado
que os deja, en la "intifada",...  aniquilados.

Las tulipas ociosas
entiban dolores soliviantados
con risas perniciosas
del alma flanqueado
en los amenos días conversados.


***

* Noche 22. DIEZ LIRAS PARA UN RAYO DE ESTRELLA BRADITA.
(Liras de la 211 a la 220)

Del incendio de un rayo nacen nuevos humos desahogados en los  nidos de mayo y aceitunos trucados en deseos de cuerpos no abrazados.
En la caña mojada quedan azúcares aletargados con estupor en cada esplendor verdeado de urbes y de árboles soleteados.
Zócalos sin repliegues colapsan a los soles festejados provocando el despliegue en días mutilados que pasan sin ser vistos ni avistados.
Lapsus y errores plagan lechos tectónicos atemperados de tierras que consagran versos armonizados de´Spotify siempre sintonizado.
Brasa trémula abrasa la estrella bradita, de envilesados dulces - de miel y pasas - que están encorsetados en corsé y rayuela de enamorados.
Tan opaca fortuna sólo es madreselva de ensangrentados castaños de cuna que quedan auspiciados sin cultivo naíf ni decorado.
En la senda labriega quedan huellas de peatones yodados que dan leve refriega de ángel apoderado  al campo yerto no fertilizado.
Cínico ensayo piensa en perros, - de capitalismo -, ladrados, de crucigrama y prensa, - en bigotes plateados -, de bombas turquesas que han explotado.
Hay un error residual en ceniceros de humo anestesiados y un riesgo virtual de circunloquio de hado que os deja, en la "intifada",...  aniquilados.
Las tulipas ociosas entiban dolores soliviantados con risas perniciosas del alma flanqueado en los amenos días conversados.

José Mateo Angulo García

martes, 18 de agosto de 2020

* Noche 21. DIEZ LIRAS PARA LOS RESOLANOS DÍAS. (Liras de la 201 a la 210)

* Noche 21. DIEZ LIRAS PARA LOS RESOLANOS DÍAS.
(Liras de la 201 a la 210)

Sin mayor trascendencia,
el agua ebulle en la olla del puchero
con sutil decadencia.
Asume el rol somero
de dar consuelo al hambre ultralijero.

Con contactos, intactos,
igual que un paroxismo volandero;
con júbilo de impactos;
con expresado esmero;...
contigo palpitando en cada alero.

Petenera en las hojas
 del pajar agetreado - en estero  -
de las magnolias rojas
en caballos de enero
que cabalgan su estéril agracero.

Composición de agosto
de arte antagónico, sin consejero,
que es el eunuco angosto
con alma plañidero
 de un sol mortecino sin jardinero.

Trono de mar que vibra
en velas apagadas, - donde muero -,
ataviado con fibras
de hilos de algodón fiero
en turbulencias de dolor certero.

Tantos falsos mesías 
que hacen cuarentena en mis aguaceros;
y resolanos días
- de una explosión de ceros -
que hacen a mis soles más placenteros.

 Con besos enzarzados
de mi última cita, en bebederos
de sed - alineados -,
contabilizo en ceros
incluso a mis otros pies compañeros.

Tan repugnante herida
es el aplomo en praderas de acero
 de la sufrida vida
de los hermanos costeros
 que vuelan rutas sin abrevaderos.

¡Se sabe!. A mediodía
ya estaré muerto igual que Platero.
Vetos de melodías
seran apeaderos
donde resucita mi inmenso fuero.

Tengo la casa abierta
con municiones de incienso cetrero
y un alma que despierta
en cada comedero
de alma y de pan de los hombres sinceros.

***


* Noche 21. DIEZ LIRAS PARA LOS RESOLANOS DÍAS.
(Liras de la 201 a la 210)

Sin mayor trascendencia, el agua ebulle en la olla del puchero con sutil decadencia. Asume el rol somero de dar consuelo al hambre ultralijero.
Con contactos, intactos, igual que un paroxismo volandero; con júbilo  e impactos; con expresado esmero;... contigo palpitando en cada alero.
Petenera en las hojas del pajar agetreado - en estero - de las magnolias rojas en caballos de enero que cabalgan su estéril agracero.
Composición de agosto de arte antagónico, sin consejero, que es el eunuco angosto con alma plañidero  de un sol mortecino sin jardinero.
Trono de mar que vibra en velas apagadas, - donde muero -, ataviado con fibras de hilos de algodón fiero en turbulencias de dolor certero.
Tantos falsos mesías que hacen cuarentena en mis aguaceros; y resolanos días - de una explosión de ceros - que hacen a mis soles más placenteros.
Con besos enzarzados de mi última cita, en bebederos de sed -alineados -, contabilizo en ceros incluso a mis otros pies compañeros.
Tan repugnante herida es el aplomo en praderas de acero  de la sufrida vida de los hermanos costeros que vuelan rutas sin abrevaderos.
¡Se sabe!. A mediodía ya estaré muerto igual que Platero. Vetos de melodías seran apeaderos donde resucita mi inmenso fuero.
Tengo la casa abierta con municiones de incienso cetrero y un alma que despierta en cada comedero de alma y de pan de los hombres sinceros.

José Mateo Angulo García.

martes, 11 de agosto de 2020

Segunda Breve Pausa Delirante: 100 ACOTACIONES DE VERSOS BREVES.

Querida gente lectora:
En este ejemplar que tienes entre tus manos, si estás siguiendo mis Noches De~LIRA~ntes, podrás observar que he completado mi vigésima noche. Son ya doscientas liras las que has podido leer. 
Antes de continuar con este sexto poemario estructurado en liras, incluyo una segunda pausa de 100 poemas breves en versos libres.

Un saludo.
José Mateo Angulo García

***

SEGUNDA BREVE PAUSA DELIRANTE.

100 ACOTACIONES DE VERSOS LIBRES.

1
Llegaste.
Te fuiste, viniste...y otra vez te fuiste.
Mi corazón es puro desastre.
Duele con dolor físico. Te quiero.
No he encontrado a nadie.

2
Miles de conocidos,
cientos de amigos - tres de verdad -
y un amigo del alma.
Todo mengua menos mi amor por ti.
Te quiero con toda mi alma.

3
Quise envejecer contigo
desde el día que te conocí.
Han pasado los años
pero no he pasado por ti.
Te quiero buen amigo,
lo eres todo para mí.

4
Si con un beso al aire, mi dulce amigo bonito,
rompo este silencio frío,
mi alma saldrá de esta cárcel y serás mi nenito
¡para siempre mío!.

5
¿Qué pasa por tu cabeza
después de haberte ido de esa forma?.
Nuestro amor que nunca acaba -porque nunca empieza-
en más amor se transforma.

6
En el letargo de la mustia tristeza
se quedan unos ojos enrojecidos.
Los años pasan muriendo de viveza
y seguimos uno del otro desaparecidos.

7
Estando contigo, te di mil besos,
te prometí un beso por cada estrella.
No será suficiente un Universo 
si vuelves tú y tu mirada más bella.

8
Tengo una asignatura pendiente
en este corazón de amor despojado.
Quiero tener tu amistad, de la que soy dependiente,
y que estés a mi lado.

9
Todo está distante de mi vida
y sólo queda una esperanza.
Si empezamos de nuevo con una amistad comprometida,
tendrás otra vez mi confianza.

10
Lágrimas postradas en ojos marchitos
proclaman felicidad al cielo.
En tus manos está escuchar -o no- mis gritos,
abrazarme y romper el hielo.

11
Esta soledad se hace tan eterna
que no existe un dolor más acuciado.
Vivo sin vida en una caverna
esperando poder volver otra vez a tu lado.

12
Si llegaran a tus oídos mis palabras
y supieras que no te he odiado ni un segundo.
Mi corazón espera que lo abras
para irme contigo al mundo.

13
Si me quisieras decir, al menos, qué ha pasado
no estaría tan sumamente triste.
Todo lo que tuve me ha abandonado
desde el día que te fuiste.

14
Intento calmar este dolor profundo,
pero no encuentro la fórmula para olvidarte
y seguiré golpeando las puertas del mundo
hasta encontrarte.

15
Quizás algún día podamos conversar de nuevo.
Las horas son eternas, amigo,
y te nombro mil veces y mil veces me renuevo.
¡Llévame contigo!.

16
Por si acaso algún día regresas
y haces hincapié en lo nuestro, amigo,
quisiera recordarte imágenes impresas
de todo lo que yo viví contigo.

17
He vivido
la experiencia más bonita de mi vida
cuando estaba contigo. 
Te has ido
y, como espero que no para siempre,
podrás volver conmigo.

18
Si algún día llamas de nuevo a mi puerta
no sé si obtendrás el amor que te conviene.
Pero sí hay una cosa cierta:
mi amistad aquí la tienes.

19
En el espacio de tiempo que ha durado este secuestro
del amor de estos tantos años largos
no he olvidado ni un detalle de ti ni de lo nuestro.

20
Paredes de cristal del alma,
abandono y alma rota en mil pedazos,
pedazos de tristeza en lugar de calma.
Soy yo quien necesita tus abrazos.

21
La vida es un proyecto
a corto plazo;
es un proyecto
en el que, poco a poco, vas reuniendo la tesina
hasta que no te falta ningún pedazo.

22
Quien impone reglas a un amigo
siempre estará junto a un extraño.
Por eso es muy fácil estar contigo:
donde no hay reglas, no hay engaño.

23
Es duro caminar tan desvalido
con esa norma establecida.
No quisiera ver a mi corazón otra vez herido
por otra persona que entre en mi vida.

24
El ave fénix desintegrado
ya no renace desde que tú te has ido.
En las pautas de un verso condecorado
he dejado secuela de amor esparcido.

25
Efeméride de fecha inolvidable
es la conjura de un exquisito beso.
Atorado quedas, ser imperdonable,
por no haber dejado a mi corazón ileso.

26
En las próximas pisadas de mi camino
no dejaré las huellas marcadas.
Es preciso hacer un guiño al destino
y estrechar las manos distanciadas.

27
Dedicado a mi compañero Tasio Oliver 
y a su "Cielo Dividido".
Serpentea un horizonte moribundo
desdibujando un cielo dividido.
La linde, que ya no separa en dos al mundo,
ha traspasado... ha trascendido.
Envueltos de amores vencidos
lloramos con vida muerta.
Las fronteras forjan desconocidos
por temor a que tanta libertad llame a la puerta.
Quiero romper esas fronteras, si alguien las derriba,
que trazaron las manos de un desconocido.
El mundo desde arriba
no es un cielo dividido.


28
Atenuada está tu mirada
cuando va seguida de tu sonrisa.
Disfruto de felicidad pausada
cuando estás conmigo y nunca tienes prisa.

29
Otrora hubiera comprendido
haber claudicado por vanidad;
pero hoy, si acaso me decido,
sólo sería por un sentimiento: Felicidad.

30
No despiertes mis sentidos,
déjame vivir esa suerte.
No quiero alas -ni sueños atrevidos-.
Todo está en la grandeza de quererte.

31
En esa esquina 
de papel mojado
he escrito a lápiz de mina
un #poemacorto inacabado.
En el resplandor de mi retina
tengo tu cuerpo dibujado.

32
En un viaje inimaginable
dormimos juntos
en un arrullo.
Llevabas tu cara amable.
Entre besos, y otros asuntos,
lo mío y lo tuyo.

33
Promedio nuestro amor,
viajas incansable alrededor del mundo.
He despilfarrado noches de clamor
silenciando este dolor profundo.

34
Tu corazón aterido y distante
persiste en estar ausente.. .
Mi corazón, herido a cada instante,
sigue buscándote entre la gente.

35
El mejor soldado nunca usa metralla:
lucha con justicia y diplomacia,
siembra paz allá donde vaya,
busca libertad y democracia.

36
Acabó la guerra -no quedaban combatientes-.
Víctimas de un dictador -cuerpo a tierra-
no quería a personas libres ni a valientes.

37
A pulso de puño alzado
se desquitan de la cruel sangría.
Aún vociferan huesos del pasado
y siguen presos en cunetas de rebeldía.

38
El baile corteja mi dulce morada
y la música empapa mi sentido.
Hoy te sugiere mi almohada
que vuelvas si del todo no te has ido.

39
La luz, esa que refleja la luna,
no daña mis ojos en la oscuridad.
Es mi mente inoportuna
la que me grita tu nombre sin piedad.

40
Levita el calor de sueño
con palmas de alegre bulería.
Yo pongo todo mi empeño
por saber que aún quiero tanto como antes quería.

41
Remera fogata en el fuego
que corre en mis piernas someras,
cánticos ilustrados que, luego,
van perfilando mis danzas y quimeras.

42
Estímulo de música armoniosa
que me palpitas en cada músculo,
sendero de una paz tan espaciosa
que me abre paso en el crepúsculo.

43
Alma gemela consentida
que bailas a mi lado incansable,
desatada algarabía de mi alegre vida
que para mí sigue siendo imparable.

44
No hay distancia que desplume
plumas de amor verdadero.
Espero que tu recuerdo se esfume
con la llegada de un amigo más sincero.

45
Sigo alerta a este espacio querido
de algoritmo y bucle emancipado.
En este silencio aterido
soy feliz si tú lo eres a mi lado.


46
Dulce noviembre empalagoso,
idílica ambrosía... .
Tras un verano casposo,
el otoño descibra esa melodía.

47
Esparraguera lechosa de vida
que atenúas la lanzadera
del lipograma que convida
a las flores refrescadas en las regaderas.

48
Entre tanto barullo,
nada, tan a la vez sutil y efímero,
como el dulce murmullo
de adjetivo en desuso de tu alma líbero.

49
En la ignominia - galopante -
- de la luna plateada
sobre el cisma de los cielos -,
soy el único viandante
con la piel consternada...
...y hasta mis lágrimas lloran de celos.

50
Con acelerada impaciencia
se desboca el galopante jadeo
en el souvenir de indecencia
con la indiferencia que imprime lo feo.

51
Hasta tu boca chiquitita
llego poniendo morritos en mis labios
y en mi epopeya resucitan
los talismanes de los sabios.

52
La silente agonía destroza el empaque
de la razón
y el corazón respira el aire disidente sin escaques
de armazón
de una vida que tiene buen saque.

53
Si el alma duele,
la tristeza aflora,
y hay que dejar que vuele
para desprenderla soñadora
de la senda amarga que la descontrola.

54
De principio a fin,
sin mayor lamento,
 llevo tu nombre atado
a la memoria - sin fin -
 del sabor que me trajo el viento
en pesquisas de aire renovado.

55
Cuando nuestro espacio de amor se espacie
y tu sentimiento conmigo se congracie;
 cuando se aplaquen todas las adversidades
y me liberes de tus atrocizades;
cuando tengas tiempo para todo lo nuestro
y te envuelvas cada noche en mis estros;
cuando quieras pisar el terreno bello de la vida...
podrás venir, sin pensar, a buscarme enseguida.

56
Alas de mariposas
revolotean sobre los campos de las manzanas
y las manzanas hacen ruidos en posas
de sidras espumosas.

57
Sé que no existe el destino.
Cada segundo de vida se puede optar
por hacer mil cosas distintas.
Dependiendo de la elección,
te ocurrirá una cosa un otra.

58
El destino es aleatorio.
Por eso...
¡ más vale un "por si acaso"
que un "yo me creía" !.

59
¡Me sorprendes todavía!.

60
Libidinoso enjuague de sexos
que empatiza de lascivia
en los cuerpos convexos
donde todo genital se alivia.

61
Exoesqueleto de vida
con causa sin justificar, exógena,
que se asfixia en cada brida
de enfermedad del alma patógena
sin la más humilde pasión conmovida
en el agridulce sabor a tristeza de módena.

62
Desde mi ventana
miro cada noche a la estrella que más brilla
y lo que más me agrada
es pensar que esa estrella
es siempre equidistante entre tú y yo.

63
El alma presa no asume
por qué te pierdes mientras te espero.
Ni siquiera ese WhatsApp presume
de haber leído algún "te quiero".

64
La indiferencia me consume
en el instante que de ti me acuerdo.
Una foto, una chaqueta, un perfume
y todo lo que aún recuerdo.

65
Lúcido mensaje de paz eterna
que llevas justicia por bandera,
has de liberarnos de la caverna
para que luzca la dulce primavera.

66
Tétrico truhán de guerra
que agoniza de armas incendiarias,
has de acabar con los hijos de perra
que matan por ansias dinerarias.

67
Pérfido aleteo de indignidad
que sucumbes a los pies de la nada,
has de romper con honestidad
el ruido de la sangrienta espada.

68
Una mirada sincera 
rezuma bondad en un destello,
las palabras y los hechos de quien te quiera
te harán sentirte fuerte y bello.

69
Quien te quiere no te hará llorar.
En devenir de amor suculento
la paz y la calma deben aflorar
para ser libres como el viento.

70
No es la fe a un dios cualquiera
lo que me hace palpitar cada día.
No quiero que la vida te hiera,
sino que te colme de alegría.

71
Nunca, si es un verso alejandrino,
circula en piel de desalmados.
Un soneto de catorce versos, divino,
es imperio de postulados.

72
Resistencia firme, vil y fuerte
es la que impera en rebeldía.
La revolución no es lacaya de suerte
sino lucha constante cada día.

73
La última bocanada de humo
aletea en el aire del habitáculo.
La dignidad, que a veces consumo,
se desvanece en boca del oráculo.

74
Mi corazón varado en la espera
de un poema esquilmado de incienso.
Mi alma dormita lisonjera
y mi mente sabe todo lo que pienso.

75
Te mofabas de risa.
" I'm sorry my good friend " me has dicho.
Te he mirado con una sonrisa
y darte un beso ha sido mi capricho.

76
Voz y canto
de dulce modo;
oro y amianto,
sal y yodo;
locura de espanto,
codo con codo.
Amor con encanto
que me lo ha dado todo.

77
1 mar de ombligos, 2 premisas;
3 amigos, 4 risas;
5 postigos, 6 cornisas;
7 abrigos, 8 camisas;
9 velas... y, al fin, me avisas.

78
Alberti con barca en mar
y Labordeta de su guitarra ileso.
¡A galopar, a galopar!,
que se oyen vuestras voces en el #congreso.
Galopas, entre #olvidados y a caballo,
por una sociedad indiferente.
Hagamos otro #escrache #1deMayo
#insumiso y #desobediente.

79
La letanía del sol naciente
un devenir de luz me augura,
en cada noche te tengo presente
por cada instante que me diste ternura.

80
Aunque las eras salvajes del olvido
me dejen anegado en la cuneta,
volveré a conquistar lo más querido
para así alcanzar mi meta.

81
Vértigo de altura y miedo
sufres en cada cruel batalla.
Cambiar tu rumbo en la vida no puedo
si no te vienes amor adonde yo vaya.

82
Dices que no hay llave que abra
a tu corazón destrozado.
Siempre habrá una palabra
-una sonrisa- que te hará sentirte enamorado.

83
En mi mente de rumbo perdido
busco el gen de su hermosura.
Mil besos del amigo, nunca envilecido,
rondan esta paz de mi locura.

84
Remo solo a contracorriente
golpeando en los muros del espacio.
Es mi "Show de Truman" sin gente
donde todo ocurre muy despacio.

85
Perdido en un desaliento,
tuve muchos errores en la vida.
Infinitas veces le he gritado al viento
cuando no encontraba la salida.

86
Enarbolado color de la amarista
que va envuelto en clamor y viveza...
en este sentir de ventisca
sólo hay sitio para la belleza.

87
Seriedad, que no tristeza,
que alardeas de victoria vencida...
no busques, yermo, en la flaqueza,
el beso de una paz envilecida.

88
Denostada ciénaga costumbrista
que hace silencio de algarabía,
lisonjero páramo artista
que a cada corazón le llevas la alegría.

89
A pesar de ser el testigo inverso,
he amoldado una idea ponderada.
Busco sutileza en cada verso
y, en tí, sólo busco una mirada.

90
Los pájaros ya no cantan lo mismo
ni se cubren de trinos mensurables.
Se caen las hojas del abismo
y las vidas son imperdurables.

91
Sin más descanso que el de la mente
he divagado en tinieblas grises.
Las aves me dan paso levemente
como a los ídolos de Ulises.

92
Las caricias de tu cuerpo raudo
duermen cautas... . Sin embargo,
cada gesto tuyo que te aplaudo,
duerme efímero en el letargo.

93
Este cántico de verdejilguero,
este sonar de viejas camas,
este querer por el que yo te quiero,
este amor por el que tú me amas.

94
El amor baja deslizado al hielo
y despista al alma de la torrentera,
yo me miro en tus ojos de cielo
y tú suspiras a mi vera. 

95
En el felpudo de la que será mi casa
yo dejaré tu nombre escrito.
Entrarás sin tener que llamar
y serás libre mi Oui-Oui bonito.

96
Mil motivos para amar o quererte
y ninguno para odiarte te digo.
Oui-Oui me haces ser más fuerte
por tu innata bondad de amigo.

97
En francés afirmo doblemente
lo que en vida él me ofrece incansable.
Oui-Oui nunca estará ausente
cuando necesite su gesto amable.

98
Una trilogía de amor y #poemacorto
tuitea incansable en mi almohada.
Los pesares me dejan absorto
cobijados del lecho, donde duerme la nada.

99
Un corolario de desatino
advierte a la mente infame.
A veces dirimimos el destino.
Si yo no llamo, esperaré que me llame.

100
A golpe de fuer, cara y reverso,
tañido en trance de azar, dejo otear en la quilla
el amor de un verso
que a otro verso maquilla
Ves
   caer
     las
       palabras
          una
            a
             una
               y 
                 no
                  haces
         NADA.
Te agobia y ves agobiarme.
Un segundo es un instante que nos despide,
el instante en que vas a olvidarme
o el que yo te olvide.
A fuer de palmas y engaño
vamos distanciando nuestras mentes,
unas veces por un desengaño
y otras por sernos indiferentes.
Ungüento y alivio sintomático
es estar con él. Él lo sabe.
Ningún espacio virtual somático
sustituye el tacto de su piel suave.
Hemos discernido como los amigos de antes,  
en dolores heridos. 
Nos hemos perdonado incesantes  
al sentirnos queridos. 
Has discernido, amigo caminante, 
absorto de dolor requerido, 
has escudriñado cada instante 
cada vez que te hube herido.
He discernido, amigo vacilante,
absorto de este dolor no querido,
he escudriñado cada instante
cada vez que me has herido.
Al alba creciente atiendo
en borraja de solsticio.
Lo que entiendo,
por amor, y no desquicio,
lo voy viendo
caer al precipicio.
Enjuto en crisol de flores,
adornas los vaivenes de mi vida.
En este tsunami de amores
nunca hay tiempo para la despedida.
Amor que, de norte a sur,
vapuleas de ocaso y olvido,
dile a las móviles aguas de Iguazú
que queremos vivir lo ya vivido.
A veces, tan estresante calma,
me haces esperar demasiado.
La sombra hace sombra al alma
y el corazón me late desesperado.

José Mateo Angulo García

viernes, 7 de agosto de 2020

* Noches 19 y 20. VEINTE LIRAS PARA DOS NOCHES DELIRANTES ENLAZADAS. (Liras de la 181 a la 200)

 * Noches 19 y 20. VEINTE LIRAS PARA DOS NOCHES DELIRANTES ENLAZADAS.
(Liras de la 181 a la 200)

La sal que el hambre alberga
ha encaramado dolor al costado
azotado con (la) verga
del mundo despiadado
sin vitaminas de paz, ni cuidados.

Noche oscura de Lorca en
miedo puntiagudo ya superado
que al sueño y tiempo ahorca en
caída libre, ajado
a un calendario viejo y deshojado.

Ajedrez y elegías
de los amores simultaneados
en las confiterías
de dulces troquelados
con pista de aterrizaje forzado.

Cuando enlazo mis liras,
renace el explendor enarbolado
en el punto de mira
de azafrán, - perfumado
de amor -, al que nos hemos aferrado.

Flexos amortiguados,
detrás de las ventanas, flexionados,
quedan iluminados
en los eriazos vados
que hacen agua en los días permeados.

Me obligan los pesares
a mirarte de lejos. Solapados
anillos circulares 
de hambres acaudalados
me aplican tu APP de enamorados.

En los hilos levitan
lances como clavel ensangrentado
de adelfas que marchitan
en cristal empañado
de besos reiterados enzarzados.

Si vuelves, mi amor bello,
no dejes atrás tu sueño auspiciado.
Me importas tú,  - y todo ello -,
al arbitrio testado
de ser tú lo mejor que me ha pasado.

Capricho de leones
de ruina en jacuzzi desmoronado
que elude sensaciones
de un ciclón germinado
en cúspides de amores abrazados.

Áurea distraída
detrás del vaho de olas, consternado,
que me infunde sin grida
enigma aletargado
en soledades del alma aliviado.

Exóticas palmeras,
dátiles de dulzor anestesiado,
tiramisú de peras,
almas emparejados
y alas de golondrinas en los tejados... .

Vidriera iluminada
e imágenes borrosas que han quedado
de arterias laminadas
en el ocaso alado
de los telares de amor delicados.

Como orfismo de vida
del tiempo que nos persigue, - impregnado
de fábulas de herida -,
y sol alineado
en los planetas de almas liberados.

Incluso me alimento,
no sólo en alimento insustanciado,
sino del movimiento
que tú me has entregado
sobre tí, tus cosas y tu legado.

Me bebo ardiente fuego,
cual muérdago brúscamente extasiado,
en las canchas de un juego
 de normas colapsado
que me deja débil y anestesiado.

Panocha de centeno
muere de incesante pan crucificado
en tu Instagram, ajeno,
que deja constatado
que en las redes me tienes bloqueado.

Someramente hendida
fluye la fe cómplice de lo amado 
en los trozos de vida,
mútuamente guardados,
 que entre tú y yo nos hemos regalado.

Los otros que han venido
y por los que, a veces,... me has olvidado,
- o a mí me han distraído -,
han de estar alertados
pues tú y yo seguimos enamorados.

Inexplicablemente
de tu sueño aún no me he despertado
y me tengo presente,
siempre contigo al lado,
en radiografías de aire bramado.

Afortunadamente 
 nuestro árbol - de amor - vendrá verdeado
y, exponencialmente,
crecerá, apasionado,
como el tiempo en que nos hemos amado.

***


* Noches 19 y 20. VEINTE LIRAS PARA DOS NOCHES DELIRANTES ENLAZADAS.
(Liras de la 181 a la 200)

La sal que el hambre alberga ha encaramado dolor al costado azotado con (la) verga del mundo despiadado sin vitaminas de paz, ni cuidados.
Noche oscura de Lorca en miedo puntiagudo ya superado que al sueño y tiempo ahorca en caída libre, ajado a un calendario viejo y deshojado.
Ajedrez y elegías de los amores simultaneados en las confiterías de dulces troquelados con pista de aterrizaje forzado.
Cuando enlazo mis liras, renace el explendor enarbolado en el punto de mira de azafrán, - perfumado de amor -, al que nos hemos aferrado.
Flexos amortiguados, detrás de las ventanas, flexionados, quedan iluminados en los eriazos vados que hacen agua en los días permeados.
Me obligan los pesares a mirarte de lejos. Solapados anillos circulares de hambres acaudalados me aplican tu APP de enamorados.
En los hilos levitan lances como clavel ensangrentado de adelfas que marchitan en cristal empañado de besos reiterados enzarzados.
Si vuelves, mi amor bello, no dejes atrás tu sueño auspiciado. Me importas tú,  - y todo ello -, al arbitrio testado de ser tú lo mejor que me ha pasado.
Capricho de leones de ruina en jacuzzi desmoronado que elude sensaciones de un ciclón germinado en cúspides de amores abrazados.
Áurea distraída detrás del vaho de olas, consternado, que me infunde sin grida enigma aletargado en soledades del alma aliviado.
Exóticas palmeras, dátiles de dulzor anestesiado, tiramisú de peras, almas emparejados y alas de golondrinas en los tejados... .
Vidriera iluminada e imágenes borrosas que han quedado de arterias laminadas en el ocaso alado de los telares de amor delicados.
Como orfismo de vida del tiempo que nos persigue, - impregnado de fábulas de herida -, y sol alineado en los planetas de almas liberados.
Incluso me alimento, no sólo en alimento insustanciado, sino del movimiento que tú me has entregado sobre tí, tus cosas y tu legado.
Me bebo ardiente fuego, cual muérdago brúscamente extasiado, en las canchas de un juego  de normas colapsado que me deja débil y anestesiado.
Panocha de centeno muere de incesante pan crucificado en tu Instagram, ajeno, que deja constatado que en las redes me tienes bloqueado.
Someramente hendida fluye la fe cómplice de lo amado en los trozos de vida, mútuamente guardados,  que entre tú y yo nos hemos regalado.
Los otros que han venido y por los que, a veces,... me has olvidado, - o a mí me han distraído -, han de estar alertados pues tú y yo seguimos enamorados.
Inexplicablemente de tu sueño aún no me he despertado y me tengo presente, siempre contigo al lado, en radiografías de aire bramado.
Afortunadamente nuestro árbol - de amor - vendrá verdeado y, exponencialmente, crecerá, apasionado, como el tiempo en que nos hemos amado.

José Mateo Angulo García

martes, 4 de agosto de 2020

* Noche Dieciocho. DIEZ LIRAS PARA UNA ALEJADA CIUDAD DE LOS "TE_QUIEROS" (Liras de la 171 a la 180)

* Noche Dieciocho. DIEZ LIRAS PARA UNA ALEJADA CIUDAD DE LOS "TE_QUIEROS"
(Liras de la 171 a la 180)

 Alejada ciudad
de peces tristes sin voz ni testeros
donde mover y upar
la vida en tendederos
con reflejo en pinzas de sol y esteros.

Potencias arrastradas
en pesadillas de olor a "te_quieros"
que quedan impregnadas 
boca a boca, altaneros,
de un arsenal de besos compañeros.

Con la mente creativa,
- que no siempre está en manos de libreros -,
con razón lavativa
conversa lisonjero
con la ropa que cuelga en su perchero.

Lluvia y tarde se esencian
al caudal del río perecedero
donde, sucios, presencian
el popar venidero
de ángeles severos sin paradero.

Es el iris del alma
salero de amor dulce aventurero
con voluptuosa talma
 de abrigo sincero
que ofrece sentimientos placenteros.

Mujeres y hombres bellos
ondean desventuras de criadero
de estrellas y destellos
en goteo altanero
del fecundo colibrí en labios de eros.

Los cuervos suspendidos 
arden como oxímoron del sendero,
en los valles perdidos
sin vida ni viajeros,
cual virutas de amor y odios pioneros.

El cosmos desfallece
en agujeritos negros trileros
y de sumo envejece
en sombras de aguaceros
de lluvia serena sin caladero.

Mil atajos de sauces 
bordean el perímetro embustero
de justicia sin cauces
en sendos vertederos
de vida y muerte. ¡Vuelven los "te_quieros"!.

Gotas vivas de sangre
orbitan en los musos sonajeros
y en el joven palangre
de  juventud, no muero
en manos del amor, si es verdadero.

***



* Noche Dieciocho. DIEZ LIRAS PARA UNA ALEJADA CIUDAD DE LOS "TE_QUIEROS"
(Liras de la 171 a la 180)

Alejada ciudad de peces tristes sin voz ni testeros donde mover y upar la vida en tendederos con reflejo en pinzas de sol y esteros.
Potencias arrastradas en pesadillas de olor a "te_quieros" que quedan impregnadas boca a boca, altaneros, de un arsenal de besos compañeros.
Con la mente creativa, - que no siempre está en manos de libreros -, con razón lavativa conversa lisonjero con la ropa que cuelga en su perchero.
Lluvia y tarde se esencian al caudal del río perecedero donde, sucios, presencian el popar venidero de ángeles severos sin paradero.
Es el iris del alma salero de amor dulce aventurero con voluptuosa talma  de abrigo sincero que ofrece sentimientos placenteros.
Mujeres y hombres bellos ondean desventuras de criadero de estrellas y destellos en goteo altanero del fecundo colibrí en labios de eros.
Los cuervos suspendidos arden como oxímoron del sendero, en los valles perdidos sin vida ni viajeros, cual virutas de amor y odios pioneros.
El cosmos desfallece en agujeritos negros trileros y de sumo envejece en sombras de aguaceros de lluvia serena sin caladero.
Mil atajos de sauces bordean el perímetro embustero de justicia sin cauces en sendos vertederos de vida y muerte. ¡Vuelven los "te_quieros"!.
Gotas vivas de sangre orbitan en los musos sonajeros y en el joven palangre de juventud, no muero en manos del amor, si es verdadero.

José Mateo Angulo García

lunes, 3 de agosto de 2020

* Noche Diecisiete. DIEZ LIRAS PARA NO ARMAR LA DE CRISTO (Liras de la 161 a la 170)

* Noche Diecisiete. DIEZ LIRAS PARA NO ARMAR LA DE CRISTO
(Liras de la 161 a la 170)

Ensueños con sigilos
y edén adonde van todos los jesucristos...
... - ¡ los de todos los siglos ! -.
La Historia sí os ha visto:
personas buenas,... ¡muchos jesucristos!.

Con efecto exfoliante,
la explosión de pasiones, -  insisto -,
deja células muertas
y todo lo previsto
auspicia el terreno de paz,... ya listo.

Las gacelas, con calma,
recorren las lindes - donde me alisto -
en almohadas de almas
que son regazo aoristo,...
cipreses que, con esperanza, envisto.

Firmamento locuelo
y ojo en madriguera de antiguos mistos.
Arsenal de consuelo
donde, al bailar, persisto
al menosprecio del tiempo modisto.

Con mirada profunda
y plasticidad en los versos que pisto,
omito tu iracunda
rabia cuando revisto
el enjuiciamiento que siempre visto.

El tiempo es quien nos viste
con diferentes pieles. Así, asisto
al día que me viste
y al pasado conquisto
pensando en ti;.. y, con amor, levito.

Nos mienten demasiado
algunos cálices a los que embisto
desvanecido y hastiado
de techo y paredes donde despisto
al mal sin tener que armar la de cristo.

¿Quién eres tú, gemido
de la nostalgia inerte?. Yo consisto
en un perfil de olvido.
¡ En tu vocablo, listo,
carrera desacelerada avisto !.

En crin de potros vuelo
con las voces que a tu oído le misto,
que sirven de consuelo
si en desgracia me enquisto
allí donde dio las tres voces Cristo.

Soñolientas montañas 
son frenesí angosto donde transito
y espécimen sin sañas.
De fragancias desisto
y en lisonjas de alma y de amor resisto.


***



Noche Diecisiete. DIEZ LIRAS PARA NO ARMAR LA DE CRISTO
(Liras de la 161 a la 170)

Ensueños con sigilos y edén adonde van todos los jesucristos...  ... - ¡ los de todos los siglos ! -. La Historia sí os ha visto:  personas buenas,... ¡muchos jesucristos!.
Con efecto exfoliante, la explosión de pasiones, -  insisto -, deja células muertas y todo lo previsto auspicia el terreno de paz,... ya listo.
Las gacelas, con calma, recorren las lindes - donde me alisto - en almohadas de almas que son regazo aoristo,... cipreses que, con esperanza, envisto.
Firmamento locuelo y ojo en madriguera de antiguos mistos. Arsenal de consuelo donde, al bailar, persisto al menosprecio del tiempo modisto.
Con mirada profunda y plasticidad en los versos que pisto omito tu iracunda rabia cuando revisto el enjuiciamiento que siempre visto.
El tiempo es quien nos viste con diferentes pieles. Así, asisto al día que me viste y al pasado conquisto pensando en ti;.. y, con amor, levito.
Nos mienten demasiado algunos cálices a los que embisto desvanecido y hastiado de techo y paredes donde despisto al mal sin tener que armar la de cristo.
¿Quién eres tú, gemido de la nostalgia inerte?. Yo consisto en un perfil de olvido. ¡ En tu vocablo, listo, carrera desacelerada avisto !.
En crin de potros vuelo con las voces que a tu oído le misto, que sirven de consuelo si en desgracia me enquisto allí donde dio las tres voces Cristo.
Soñolientas montañas son frenesí angosto donde transito y espécimen sin sañas. De fragancias desisto y en lisonjas de alma y de amor resisto.

José Mateo Angulo García

domingo, 2 de agosto de 2020

* Noche Dieciséis. DIEZ LIRAS PARA LA PALOMA PAZ DE ERIALES. (Liras de la 151 a la 160)

* Noche Dieciséis. DIEZ LIRAS PARA LA PALOMA PAZ DE ERIALES.
(Liras de la 151 a la 160)

Encantos de frutales
y almíbares que estremecen las almas. 
Paloma Paz de Eriales
llevas por nombre y calmas
 las penas con soniquete y palmas.

Sucumbe a ti la escarcha
y al contorno infinito de retama
o al lirio de la jarcha
 que lozano aclama
la humedad de la hierba y la de sus ramas.

El sueño, divagando,
es perla y simiente de aurora clara
que vive destellando
la senda que separa
suelo y niebla cuando besas mi cara.

Fibras de texto escrito
agitas, sin ningún pretexto, y emanas,
de argumento erudito,
un resquicio de canas
 que, de vivir, más aviva las ganas. 

El martillo del tiempo
golpea en la eternidad de la parra
la flor del contratiempo
de cosecha pitarra
que endulzará el festín de las arras.

Semillas del fruto 
tierno que en su biotopo se aclimata
al aranero y astuto
tiempo que se desata
en lluvia... pérfida como la plata.

Un delirante pecho
 engulle al corazón abrazado al alba
en mil nubes de helecho
con la promesa salva
de ser amor que en el amor se enalba.

No coordina eficiente
mi intelecto sin paz en mis entrañas.
Nervios fosforescentes
se hunden en las mañanas
que te duermes conmigo entre mis sábanas.

Las alondras se visten
de espíritus que ya expanden sus alas
y en vuelos que resisten
al amor que me exhalas
en brisas de mar y en todas sus calas.

Collar anacarado.
Muralla - de las costas - encriptada
en tapial enerbado
y en piel tersa arrugada
donde me besas cada madrugada.

***


* Noche Dieciséis. DIEZ LIRAS PARA LA PALOMA PAZ DE ERIALES.
(Liras de la 151 a la 160)

Encantos de frutales y almíbares que estremecen las almas. Paloma Paz de Eriales llevas por nombre y calmas  las penas con soniquete y palmas.
Sucumbe a ti la escarcha y al contorno infinito de retama o al lirio de la jarcha que lozano aclama la humedad de la hierba y la de sus ramas.
El sueño, divagando, es perla y simiente de aurora clara que vive destellando la senda que separa suelo y niebla cuando besas mi cara.
Fibras de texto escrito agitas, sin ningún pretexto, y emanas, de argumento erudito, un resquicio de canas  que, de vivir, más aviva las ganas. 
El martillo del tiempo golpea en la eternidad de la parra la flor del contratiempo de cosecha pitarra que endulzará el festín de las arras.
Semillas del fruto tierno que en su biotopo se aclimata al aranero y astuto tiempo que se desata en lluvia... pérfida como la plata.
Un delirante pecho engulle al corazón abrazado al alba en mil nubes de helecho con la promesa salva de ser amor que en el amor se enalba.
No coordina eficiente mi intelecto sin paz en mis entrañas. Nervios fosforescentes se hunden en las mañanas que te duermes conmigo entre mis sábanas.
Las alondras se visten de espíritus que ya expanden sus alas y en vuelos que resisten al amor que me exhalas en brisas de mar y en todas sus calas.
Collar anacarado. Muralla - de las costas - encriptada en tapial enerbado y en piel tersa arrugada donde me besas cada madrugada.

José Mateo Angulo García

sábado, 1 de agosto de 2020

* Noche Quince. DIEZ LIRAS PARAFRASEADAS EN LAS OLAS. (Liras de la 141 a la 150)

* Noche Quince. DIEZ LIRAS PARAFRASEADAS EN LAS OLAS.
(Liras de la 141 a la 150)

Golpes de estelas. Rastros.
Ambigüedad de las espumas y olas.
Mar perseguida. Astros.
Balcones de escayola
donde (la) inmensidad de todo extrapolas.

Maremoto ausente
- auspiciado en sal - que descontrola
al balanceo ferviente
del contoneo de olas
y al páramo desplomado a solas.

Llamas de vida alojo
en festejos de cielo abierto y de olas... .
Crepusculares ojos
de las figuras gárgolas
 anidan en selvas de túnica estola.

Vestiduras rasgadas.
Sirenitas y tritones de colas
pescadas y abocadas
al rincón de las lolas.
¡Amor, ... por siempre,  ... Amor!. ... Inquietas olas.

La orilla tibia se irá.
La niebla de angustia caerá en las olas
e irrelevante será
la fe de matriz mola
del ballenero de un puerto sin farola.

La verdad exclusiva
pertenece a la playa y a sus caracolas.
Hay mar brava invasiva
que agrega, igual que insola,
desolación desgarradora en las olas.

La marejada es esa
placidez quimérica - que escarola
amor - con la promesa
de ser dulce esmola
en el aprendizaje de las olas.

Un libro distraído
inhala a mi bufanda, la que (me) mola.
Tu barca también (se) ha ido
en la videoconsola
que pinta, sin crayón, luceros y olas.

El almanaque que no... .
Yo luchando contra el tiempo, a la cola; ...
... y otra vez dijo que no.
Un año más se inmola
y no hay, para verte, tierra, aire,... ni olas.

***


* Noche Quince. DIEZ LIRAS PARAFRASEADAS EN LAS OLAS.
(Liras de la 141 a la 150)

Golpes de estelas. Rastros. Ambigüedad de las espumas y olas. Mar perseguida. Astros. Balcones de escayola donde (la) inmensidad de todo extrapolas.
Maremoto ausente - auspiciado en sal - que descontrola al balanceo ferviente del contoneo de olas y al páramo desplomado a solas.
Llamas de vida alojo en festejos de cielo abierto y de olas... . Crepusculares ojos de las figuras gárgolas  anidan en selvas de túnica estola.
Vestiduras rasgadas. Sirenitas y tritones de colas pescadas y abocadas al rincón de las lolas. ¡Amor, ... por siempre,  ... Amor!. ... Inquietas olas.
La orilla tibia se irá. La niebla de angustia caerá en las olas e irrelevante será la fe de matriz mola del ballenero de un puerto sin farola.
La verdad exclusiva pertenece a la playa y a sus caracolas. Hay mar brava invasiva que agrega, igual que insola, desolación desgarradora en las olas.
La marejada es esa placidez quimérica - que escarola amor - con la promesa de ser dulce esmola en el aprendizaje de las olas.
Un libro distraído inhala a mi bufanda, la que (me) mola. Tu barca también (se) ha ido en la videoconsola que pinta, sin crayón, luceros y olas.
El almanaque que no... . Yo luchando contra el tiempo, a la cola; ...   ... y otra vez dijo que no. Un año más se inmola y no hay, para verte, tierra, aire,... ni olas.

José Mateo Angulo García

* Noche Catorce. DIEZ LIRAS PARA LOS DUENDES DEL ALBA. (Liras de la 131 a la 140)

* Noche Catorce.  DIEZ LIRAS PARA LOS DUENDES DEL ALBA.
(Liras de la 131 a la 140)

Alba en cristal de duendes
de ígnea tempestad de sabiduría;
 torreón que se enciende
en la frente sombría
y promesas de tu vida en la mía.

Racimo destrenzado
del visitador de estrellas - en vías
lácteas - replegado
en góndolas vacías
arrastradas hasta las aguas frías.

Telar de telarañas
en azahar  - de naranjas tardías
y limones sin sañas - 
que reverdece en días
de inquebrantable frescura y alegría.

Pedrería en la sombra
de sexo joven en paja de alquería
que, masturbado, nombra
súbitas melodías
de estupefacientes y tavesías.

Hogueras de mil cópulas
en cuerpos nucleados de energía
y articuladas rótulas
que sirven para guía
de uñas que en la piel dibujan estrías.

Coronitas florales
con pigmentos de sustancias tardías
y almas primaverales
de sangre en rebeldía
alterada en la paz de (las) felonías.
 
Racimos de dulce uva
fugitiva en vals de espinos de rías
y manzana que incuba
las tardes de agonía
en menudencias, jaras y escorrentías.

Hielo oprimido en fases
y ásperos vértices de cobardía
del mus trizado en ases
y esmalte de jauría
en condones que flotan noche y día.

Cometidos errores
con la libre elección que se esgrimía
de conspiradas flores
de un valle en lejanía
dormido en la pausa de la porfía.

Ácido hialurónico
que evidencia en llagas las letanías
del fecundo y biónico
falo, - que en ti crecía -,
(y) que siempre supo cuánto me querías.


***



* Noche Catorce.  DIEZ LIRAS PARA LOS DUENDES DEL ALBA.
(Liras de la 131 a la 140)

Alba en cristal de duendes de ígnea tempestad de sabiduría;  torreón que se enciende en la frente sombría y promesas de tu vida en la mía.
Racimo destrenzado del visitador de estrellas - en vías lácteas - replegado en góndolas vacías arrastradas hasta las aguas frías.
Telar de telarañas en azahar  - de naranjas tardías y limones sin sañas -  que reverdece en días de inquebrantable frescura y alegría.
Pedrería en la sombra de sexo joven en paja de alquería que, masturbado, nombra súbitas melodías de estupefacientes y tavesías.
Hogueras de mil cópulas en cuerpos nucleados de energía y articuladas rótulas que sirven para guía de uñas que en la piel dibujan estrías.
Coronitas florales con pigmentos de sustancias tardías y almas primaverales de sangre en rebeldía alterada en la paz de (las) felonías.
Racimos de dulce uva fugitiva en vals de espinos de rías y manzana que incuba las tardes de agonía en menudencias, jaras y escorrentías.
Hielo oprimido en fases y ásperos vértices de cobardía del mus trizado en ases y esmalte de jauría en condones que flotan noche y día.
Cometidos errores con la libre elección que se esgrimía de conspiradas flores de un valle en lejanía dormido en la pausa de la porfía.
Ácido hialurónico que evidencia en llagas las letanías  del fecundo y biónico falo, - que en ti crecía -, (y) que siempre supo cuánto me querías.

José Mateo Angulo García