En este ejemplar que tienes entre tus manos, si estás siguiendo mis Noches De~LIRA~ntes, podrás observar que he completado mi vigésima noche. Son ya doscientas liras las que has podido leer.
Antes de continuar con este sexto poemario estructurado en liras, incluyo una segunda pausa de 100 poemas breves en versos libres.
Un saludo.
José Mateo Angulo García
***
SEGUNDA BREVE PAUSA DELIRANTE.
100 ACOTACIONES DE VERSOS LIBRES.
1
Llegaste.
Te fuiste, viniste...y otra vez te fuiste.
Mi corazón es puro desastre.
Duele con dolor físico. Te quiero.
No he encontrado a nadie.
2
Miles de conocidos,
cientos de amigos - tres de verdad -
y un amigo del alma.
Todo mengua menos mi amor por ti.
Te quiero con toda mi alma.
3
Quise envejecer contigo
desde el día que te conocí.
Han pasado los años
pero no he pasado por ti.
Te quiero buen amigo,
lo eres todo para mí.
4
Si con un beso al aire, mi dulce amigo bonito,
rompo este silencio frío,
mi alma saldrá de esta cárcel y serás mi nenito
¡para siempre mío!.
5
¿Qué pasa por tu cabeza
después de haberte ido de esa forma?.
Nuestro amor que nunca acaba -porque nunca empieza-
en más amor se transforma.
6
En el letargo de la mustia tristeza
se quedan unos ojos enrojecidos.
Los años pasan muriendo de viveza
y seguimos uno del otro desaparecidos.
7
Estando contigo, te di mil besos,
te prometí un beso por cada estrella.
No será suficiente un Universo
si vuelves tú y tu mirada más bella.
8
Tengo una asignatura pendiente
en este corazón de amor despojado.
Quiero tener tu amistad, de la que soy dependiente,
y que estés a mi lado.
9
Todo está distante de mi vida
y sólo queda una esperanza.
Si empezamos de nuevo con una amistad comprometida,
tendrás otra vez mi confianza.
10
Lágrimas postradas en ojos marchitos
proclaman felicidad al cielo.
En tus manos está escuchar -o no- mis gritos,
abrazarme y romper el hielo.
11
Esta soledad se hace tan eterna
que no existe un dolor más acuciado.
Vivo sin vida en una caverna
esperando poder volver otra vez a tu lado.
12
Si llegaran a tus oídos mis palabras
y supieras que no te he odiado ni un segundo.
Mi corazón espera que lo abras
para irme contigo al mundo.
13
Si me quisieras decir, al menos, qué ha pasado
no estaría tan sumamente triste.
Todo lo que tuve me ha abandonado
desde el día que te fuiste.
14
Intento calmar este dolor profundo,
pero no encuentro la fórmula para olvidarte
y seguiré golpeando las puertas del mundo
hasta encontrarte.
15
Quizás algún día podamos conversar de nuevo.
Las horas son eternas, amigo,
y te nombro mil veces y mil veces me renuevo.
¡Llévame contigo!.
16
Por si acaso algún día regresas
y haces hincapié en lo nuestro, amigo,
quisiera recordarte imágenes impresas
de todo lo que yo viví contigo.
17
He vivido
la experiencia más bonita de mi vida
cuando estaba contigo.
Te has ido
y, como espero que no para siempre,
podrás volver conmigo.
18
Si algún día llamas de nuevo a mi puerta
no sé si obtendrás el amor que te conviene.
Pero sí hay una cosa cierta:
mi amistad aquí la tienes.
19
En el espacio de tiempo que ha durado este secuestro
del amor de estos tantos años largos
no he olvidado ni un detalle de ti ni de lo nuestro.
20
Paredes de cristal del alma,
abandono y alma rota en mil pedazos,
pedazos de tristeza en lugar de calma.
Soy yo quien necesita tus abrazos.
21
La vida es un proyecto
a corto plazo;
es un proyecto
en el que, poco a poco, vas reuniendo la tesina
hasta que no te falta ningún pedazo.
22
Quien impone reglas a un amigo
siempre estará junto a un extraño.
Por eso es muy fácil estar contigo:
donde no hay reglas, no hay engaño.
23
Es duro caminar tan desvalido
con esa norma establecida.
No quisiera ver a mi corazón otra vez herido
por otra persona que entre en mi vida.
24
El ave fénix desintegrado
ya no renace desde que tú te has ido.
En las pautas de un verso condecorado
he dejado secuela de amor esparcido.
25
Efeméride de fecha inolvidable
es la conjura de un exquisito beso.
Atorado quedas, ser imperdonable,
por no haber dejado a mi corazón ileso.
26
En las próximas pisadas de mi camino
no dejaré las huellas marcadas.
Es preciso hacer un guiño al destino
y estrechar las manos distanciadas.
27
Dedicado a mi compañero Tasio Oliver y a su "Cielo Dividido".
Serpentea un horizonte moribundo
desdibujando un cielo dividido.
La linde, que ya no separa en dos al mundo,
ha traspasado... ha trascendido.
Envueltos de amores vencidos
lloramos con vida muerta.
Las fronteras forjan desconocidos
por temor a que tanta libertad llame a la puerta.
Quiero romper esas fronteras, si alguien las derriba,
que trazaron las manos de un desconocido.
El mundo desde arriba
no es un cielo dividido.
28
Atenuada está tu mirada
cuando va seguida de tu sonrisa.
Disfruto de felicidad pausada
cuando estás conmigo y nunca tienes prisa.
29
Otrora hubiera comprendido
haber claudicado por vanidad;
pero hoy, si acaso me decido,
sólo sería por un sentimiento: Felicidad.
30
No despiertes mis sentidos,
déjame vivir esa suerte.
No quiero alas -ni sueños atrevidos-.
Todo está en la grandeza de quererte.
31
En esa esquina
de papel mojado
he escrito a lápiz de mina
un #poemacorto inacabado.
En el resplandor de mi retina
tengo tu cuerpo dibujado.
32
En un viaje inimaginable
dormimos juntos
en un arrullo.
Llevabas tu cara amable.
Entre besos, y otros asuntos,
lo mío y lo tuyo.
33
Promedio nuestro amor,
viajas incansable alrededor del mundo.
He despilfarrado noches de clamor
silenciando este dolor profundo.
34
Tu corazón aterido y distante
persiste en estar ausente.. .
Mi corazón, herido a cada instante,
sigue buscándote entre la gente.
35
El mejor soldado nunca usa metralla:
lucha con justicia y diplomacia,
siembra paz allá donde vaya,
busca libertad y democracia.
36
Acabó la guerra -no quedaban combatientes-.
Víctimas de un dictador -cuerpo a tierra-
no quería a personas libres ni a valientes.
37
A pulso de puño alzado
se desquitan de la cruel sangría.
Aún vociferan huesos del pasado
y siguen presos en cunetas de rebeldía.
38
El baile corteja mi dulce morada
y la música empapa mi sentido.
Hoy te sugiere mi almohada
que vuelvas si del todo no te has ido.
39
La luz, esa que refleja la luna,
no daña mis ojos en la oscuridad.
Es mi mente inoportuna
la que me grita tu nombre sin piedad.
40
Levita el calor de sueño
con palmas de alegre bulería.
Yo pongo todo mi empeño
por saber que aún quiero tanto como antes quería.
41
Remera fogata en el fuego
que corre en mis piernas someras,
cánticos ilustrados que, luego,
van perfilando mis danzas y quimeras.
42
Estímulo de música armoniosa
que me palpitas en cada músculo,
sendero de una paz tan espaciosa
que me abre paso en el crepúsculo.
43
Alma gemela consentida
que bailas a mi lado incansable,
desatada algarabía de mi alegre vida
que para mí sigue siendo imparable.
44
No hay distancia que desplume
plumas de amor verdadero.
Espero que tu recuerdo se esfume
con la llegada de un amigo más sincero.
45
Sigo alerta a este espacio querido
de algoritmo y bucle emancipado.
En este silencio aterido
soy feliz si tú lo eres a mi lado.
46
Dulce noviembre empalagoso,
idílica ambrosía... .
Tras un verano casposo,
el otoño descibra esa melodía.
47
Esparraguera lechosa de vida
que atenúas la lanzadera
del lipograma que convida
a las flores refrescadas en las regaderas.
48
Entre tanto barullo,
nada, tan a la vez sutil y efímero,
como el dulce murmullo
de adjetivo en desuso de tu alma líbero.
49
En la ignominia - galopante -
- de la luna plateada
sobre el cisma de los cielos -,
soy el único viandante
con la piel consternada...
...y hasta mis lágrimas lloran de celos.
50
Con acelerada impaciencia
se desboca el galopante jadeo
en el souvenir de indecencia
con la indiferencia que imprime lo feo.
51
Hasta tu boca chiquitita
llego poniendo morritos en mis labios
y en mi epopeya resucitan
los talismanes de los sabios.
52
La silente agonía destroza el empaque
de la razón
y el corazón respira el aire disidente sin escaques
de armazón
de una vida que tiene buen saque.
53
Si el alma duele,
la tristeza aflora,
y hay que dejar que vuele
para desprenderla soñadora
de la senda amarga que la descontrola.
54
De principio a fin,
sin mayor lamento,
llevo tu nombre atado
a la memoria - sin fin -
del sabor que me trajo el viento
en pesquisas de aire renovado.
55
Cuando nuestro espacio de amor se espacie
y tu sentimiento conmigo se congracie;
cuando se aplaquen todas las adversidades
y me liberes de tus atrocizades;
cuando tengas tiempo para todo lo nuestro
y te envuelvas cada noche en mis estros;
cuando quieras pisar el terreno bello de la vida...
podrás venir, sin pensar, a buscarme enseguida.
56
Alas de mariposas
revolotean sobre los campos de las manzanas
y las manzanas hacen ruidos en posas
de sidras espumosas.
57
Sé que no existe el destino.
Cada segundo de vida se puede optar
por hacer mil cosas distintas.
Dependiendo de la elección,
te ocurrirá una cosa un otra.
58
El destino es aleatorio.
Por eso...
¡ más vale un "por si acaso"
que un "yo me creía" !.
59
¡Me sorprendes todavía!.
60
Libidinoso enjuague de sexos
que empatiza de lascivia
en los cuerpos convexos
donde todo genital se alivia.
61
Exoesqueleto de vida
con causa sin justificar, exógena,
que se asfixia en cada brida
de enfermedad del alma patógena
sin la más humilde pasión conmovida
en el agridulce sabor a tristeza de módena.
62
Desde mi ventana
miro cada noche a la estrella que más brilla
y lo que más me agrada
es pensar que esa estrella
es siempre equidistante entre tú y yo.
* Noches 19 y 20. VEINTE LIRAS PARA DOS NOCHES DELIRANTES ENLAZADAS.
(Liras de la 181 a la 200)
La sal que el hambre alberga
ha encaramado dolor al costado
azotado con (la) verga
del mundo despiadado
sin vitaminas de paz, ni cuidados.
Noche oscura de Lorca en
miedo puntiagudo ya superado
que al sueño y tiempo ahorca en
caída libre, ajado
a un calendario viejo y deshojado.
Ajedrez y elegías
de los amores simultaneados
en las confiterías
de dulces troquelados
con pista de aterrizaje forzado.
Cuando enlazo mis liras,
renace el explendor enarbolado
en el punto de mira
de azafrán, - perfumado
de amor -, al que nos hemos aferrado.
Flexos amortiguados,
detrás de las ventanas, flexionados,
quedan iluminados
en los eriazos vados
que hacen agua en los días permeados.
Me obligan los pesares
a mirarte de lejos. Solapados
anillos circulares
de hambres acaudalados
me aplican tu APP de enamorados.
En los hilos levitan
lances como clavel ensangrentado
de adelfas que marchitan
en cristal empañado
de besos reiterados enzarzados.
Si vuelves, mi amor bello,
no dejes atrás tu sueño auspiciado.
Me importas tú, - y todo ello -,
al arbitrio testado
de ser tú lo mejor que me ha pasado.
Capricho de leones
de ruina en jacuzzi desmoronado
que elude sensaciones
de un ciclón germinado
en cúspides de amores abrazados.
Áurea distraída
detrás del vaho de olas, consternado,
que me infunde sin grida
enigma aletargado
en soledades del alma aliviado.
Exóticas palmeras,
dátiles de dulzor anestesiado,
tiramisú de peras,
almas emparejados
y alas de golondrinas en los tejados... .
Vidriera iluminada
e imágenes borrosas que han quedado
de arterias laminadas
en el ocaso alado
de los telares de amor delicados.
Como orfismo de vida
del tiempo que nos persigue, - impregnado
de fábulas de herida -,
y sol alineado
en los planetas de almas liberados.
Incluso me alimento,
no sólo en alimento insustanciado,
sino del movimiento
que tú me has entregado
sobre tí, tus cosas y tu legado.
Me bebo ardiente fuego,
cual muérdago brúscamente extasiado,
en las canchas de un juego
de normas colapsado
que me deja débil y anestesiado.
Panocha de centeno
muere de incesante pan crucificado
en tu Instagram, ajeno,
que deja constatado
que en las redes me tienes bloqueado.
Someramente hendida
fluye la fe cómplice de lo amado
en los trozos de vida,
mútuamente guardados,
que entre tú y yo nos hemos regalado.
Los otros que han venido
y por los que, a veces,... me has olvidado,
- o a mí me han distraído -,
han de estar alertados
pues tú y yo seguimos enamorados.
Inexplicablemente
de tu sueño aún no me he despertado
y me tengo presente,
siempre contigo al lado,
en radiografías de aire bramado.
Afortunadamente
nuestro árbol - de amor - vendrá verdeado
y, exponencialmente,
crecerá, apasionado,
como el tiempo en que nos hemos amado.
***
* Noches 19 y 20. VEINTE LIRAS PARA DOS NOCHES DELIRANTES ENLAZADAS.
(Liras de la 181 a la 200)
La sal que el hambre alberga ha encaramado dolor al costado azotado con (la) verga del mundo despiadado sin vitaminas de paz, ni cuidados.
Noche oscura de Lorca en miedo puntiagudo ya superado que al sueño y tiempo ahorca en caída libre, ajado a un calendario viejo y deshojado.
Ajedrez y elegías de los amores simultaneados en las confiterías de dulces troquelados con pista de aterrizaje forzado.
Cuando enlazo mis liras, renace el explendor enarbolado en el punto de mira de azafrán, - perfumado de amor -, al que nos hemos aferrado.
Flexos amortiguados, detrás de las ventanas, flexionados, quedan iluminados en los eriazos vados que hacen agua en los días permeados.
Me obligan los pesares a mirarte de lejos. Solapados anillos circulares de hambres acaudalados me aplican tu APP de enamorados.
En los hilos levitan lances como clavel ensangrentado de adelfas que marchitan en cristal empañado de besos reiterados enzarzados.
Si vuelves, mi amor bello, no dejes atrás tu sueño auspiciado. Me importas tú, - y todo ello -, al arbitrio testado de ser tú lo mejor que me ha pasado.
Capricho de leones de ruina en jacuzzi desmoronado que elude sensaciones de un ciclón germinado en cúspides de amores abrazados.
Áurea distraída detrás del vaho de olas, consternado, que me infunde sin grida enigma aletargado en soledades del alma aliviado.
Exóticas palmeras, dátiles de dulzor anestesiado, tiramisú de peras, almas emparejados y alas de golondrinas en los tejados... .
Vidriera iluminada e imágenes borrosas que han quedado de arterias laminadas en el ocaso alado de los telares de amor delicados.
Como orfismo de vida del tiempo que nos persigue, - impregnado de fábulas de herida -, y sol alineado en los planetas de almas liberados.
Incluso me alimento, no sólo en alimento insustanciado, sino del movimiento que tú me has entregado sobre tí, tus cosas y tu legado.
Me bebo ardiente fuego, cual muérdago brúscamente extasiado, en las canchas de un juego de normas colapsado que me deja débil y anestesiado.
Panocha de centeno muere de incesante pan crucificado en tu Instagram, ajeno, que deja constatado que en las redes me tienes bloqueado.
Someramente hendida fluye la fe cómplice de lo amado en los trozos de vida, mútuamente guardados, que entre tú y yo nos hemos regalado.
Los otros que han venido y por los que, a veces,... me has olvidado, - o a mí me han distraído -, han de estar alertados pues tú y yo seguimos enamorados.
Inexplicablemente de tu sueño aún no me he despertado y me tengo presente, siempre contigo al lado, en radiografías de aire bramado.
Afortunadamente nuestro árbol - de amor - vendrá verdeado y, exponencialmente, crecerá, apasionado, como el tiempo en que nos hemos amado.
* Noche Diecisiete. DIEZ LIRAS PARA NO ARMAR LA DE CRISTO
(Liras de la 161 a la 170)
Ensueños con sigilos
y edén adonde van todos los jesucristos...
... - ¡ los de todos los siglos ! -.
La Historia sí os ha visto:
personas buenas,... ¡muchos jesucristos!.
Con efecto exfoliante,
la explosión de pasiones, - insisto -,
deja células muertas
y todo lo previsto
auspicia el terreno de paz,... ya listo.
Las gacelas, con calma,
recorren las lindes - donde me alisto -
en almohadas de almas
que son regazo aoristo,...
cipreses que, con esperanza, envisto.
Firmamento locuelo
y ojo en madriguera de antiguos mistos.
Arsenal de consuelo
donde, al bailar, persisto
al menosprecio del tiempo modisto.
Con mirada profunda
y plasticidad en los versos que pisto,
omito tu iracunda
rabia cuando revisto
el enjuiciamiento que siempre visto.
El tiempo es quien nos viste
con diferentes pieles. Así, asisto
al día que me viste
y al pasado conquisto
pensando en ti;.. y, con amor, levito.
Nos mienten demasiado
algunos cálices a los que embisto
desvanecido y hastiado
de techo y paredes donde despisto
al mal sin tener que armar la de cristo.
¿Quién eres tú, gemido
de la nostalgia inerte?. Yo consisto
en un perfil de olvido.
¡ En tu vocablo, listo,
carrera desacelerada avisto !.
En crin de potros vuelo
con las voces que a tu oído le misto,
que sirven de consuelo
si en desgracia me enquisto
allí donde dio las tres voces Cristo.
Soñolientas montañas
son frenesí angosto donde transito
y espécimen sin sañas.
De fragancias desisto
y en lisonjas de alma y de amor resisto.
***
Noche Diecisiete. DIEZ LIRAS PARA NO ARMAR LA DE CRISTO
(Liras de la 161 a la 170)
Ensueños con sigilos y edén adonde van todos los jesucristos... ... - ¡ los de todos los siglos ! -. La Historia sí os ha visto: personas buenas,... ¡muchos jesucristos!.
Con efecto exfoliante, la explosión de pasiones, - insisto -, deja células muertas y todo lo previsto auspicia el terreno de paz,... ya listo.
Las gacelas, con calma, recorren las lindes - donde me alisto - en almohadas de almas que son regazo aoristo,... cipreses que, con esperanza, envisto.
Firmamento locuelo y ojo en madriguera de antiguos mistos. Arsenal de consuelo donde, al bailar, persisto al menosprecio del tiempo modisto.
Con mirada profunda y plasticidad en los versos que pisto omito tu iracunda rabia cuando revisto el enjuiciamiento que siempre visto.
El tiempo es quien nos viste con diferentes pieles. Así, asisto al día que me viste y al pasado conquisto pensando en ti;.. y, con amor, levito.
Nos mienten demasiado algunos cálices a los que embisto desvanecido y hastiado de techo y paredes donde despisto al mal sin tener que armar la de cristo.
¿Quién eres tú, gemido de la nostalgia inerte?. Yo consisto en un perfil de olvido. ¡ En tu vocablo, listo, carrera desacelerada avisto !.
En crin de potros vuelo con las voces que a tu oído le misto, que sirven de consuelo si en desgracia me enquisto allí donde dio las tres voces Cristo.
Soñolientas montañas son frenesí angosto donde transito y espécimen sin sañas. De fragancias desisto y en lisonjas de alma y de amor resisto.
* Noche Quince. DIEZ LIRAS PARAFRASEADAS EN LAS OLAS.
(Liras de la 141 a la 150)
Golpes de estelas. Rastros.
Ambigüedad de las espumas y olas.
Mar perseguida. Astros.
Balcones de escayola
donde (la) inmensidad de todo extrapolas.
Maremoto ausente
- auspiciado en sal - que descontrola
al balanceo ferviente
del contoneo de olas
y al páramo desplomado a solas.
Llamas de vida alojo
en festejos de cielo abierto y de olas... .
Crepusculares ojos
de las figuras gárgolas
anidan en selvas de túnica estola.
Vestiduras rasgadas.
Sirenitas y tritones de colas
pescadas y abocadas
al rincón de las lolas.
¡Amor, ... por siempre, ... Amor!. ... Inquietas olas.
La orilla tibia se irá.
La niebla de angustia caerá en las olas
e irrelevante será
la fe de matriz mola
del ballenero de un puerto sin farola.
La verdad exclusiva
pertenece a la playa y a sus caracolas.
Hay mar brava invasiva
que agrega, igual que insola,
desolación desgarradora en las olas.
La marejada es esa
placidez quimérica - que escarola
amor - con la promesa
de ser dulce esmola
en el aprendizaje de las olas.
Un libro distraído
inhala a mi bufanda, la que (me) mola.
Tu barca también (se) ha ido
en la videoconsola
que pinta, sin crayón, luceros y olas.
El almanaque que no... .
Yo luchando contra el tiempo, a la cola; ...
... y otra vez dijo que no.
Un año más se inmola
y no hay, para verte, tierra, aire,... ni olas.
***
* Noche Quince. DIEZ LIRAS PARAFRASEADAS EN LAS OLAS.
(Liras de la 141 a la 150)
Golpes de estelas. Rastros. Ambigüedad de las espumas y olas. Mar perseguida. Astros. Balcones de escayola donde (la) inmensidad de todo extrapolas.
Maremoto ausente - auspiciado en sal - que descontrola al balanceo ferviente del contoneo de olas y al páramo desplomado a solas.
Llamas de vida alojo en festejos de cielo abierto y de olas... . Crepusculares ojos de las figuras gárgolas anidan en selvas de túnica estola.
Vestiduras rasgadas. Sirenitas y tritones de colas pescadas y abocadas al rincón de las lolas. ¡Amor, ... por siempre, ... Amor!. ... Inquietas olas.
La orilla tibia se irá. La niebla de angustia caerá en las olas e irrelevante será la fe de matriz mola del ballenero de un puerto sin farola.
La verdad exclusiva pertenece a la playa y a sus caracolas. Hay mar brava invasiva que agrega, igual que insola, desolación desgarradora en las olas.
La marejada es esa placidez quimérica - que escarola amor - con la promesa de ser dulce esmola en el aprendizaje de las olas.
Un libro distraído inhala a mi bufanda, la que (me) mola. Tu barca también (se) ha ido en la videoconsola que pinta, sin crayón, luceros y olas.
El almanaque que no... . Yo luchando contra el tiempo, a la cola; ... ... y otra vez dijo que no. Un año más se inmola y no hay, para verte, tierra, aire,... ni olas.